Somos una empresa especializada en reclamar los derechos del consumidor en todo el territorio nacional
Solo tramitamos casos que cumplen todos los requisitos legales y en los que tenemos una alta probabilidad de éxito. Analizamos cada situación con rigor y solo damos el paso cuando estamos convencidos de que podemos lograrlo. Nuestra trayectoria nos avala: nunca hemos perdido un proceso.
Compromiso y transparencia total
Somos conscientes del momento por el que están pasando nuestros clientes. Asumimos la responsabilidad de cambiar su vida y les acompañamos en este proceso con total transparencia y profesionalidad.
Estudiamos tu caso gratuitamente y sin compromiso, para analizar si tu caso es reclamable
Nuestro equipo se encargará de analizar tu situación actual detallándote, sin ningún tipo de coste, si podemos reclamar tu caso.
Atención personalizada y cercana
Te atendemos de la manera que sea más cómoda para ti. Nuestro objetivo es facilitarte el mejor servicio.

Una nueva vida es posible. Nosotros sabemos cómo ayudarte a lograrla.
Unimos fuerzas para ayudarte a empezar de nuevo
En Cerciora somos una plataforma legal formada por un equipo de abogados expertos en derecho bancario y concursal.
No somos una plataforma generalista. No tocamos todos los temas.
Solo nos dedicamos a cancelar deudas y reclamar abusos financieros. Eso es lo único que hacemos, y por eso lo hacemos mejor que nadie.
Todo empezó con nosotros, Pablo José Díaz Valladolid (valenciano) y Jesús Bernardo Galán (asturiano).
No somos abogados. Somos dos personas que también vivimos en carne propia lo que es perderlo todo y tener que volver a empezar.
Por eso creamos Cerciora: para que nadie más tuviera que enfrentarse solo a los abusos de la banca o a un sistema que castiga al que cae.
Y para hacerlo bien, hicimos lo que teníamos que hacer: recorrer el país, buscar a los mejores abogados especializados en derecho bancario y concursal, y unirlos bajo una sola marca: Cerciora.
Cerciora te ayuda a acceder a una defensa jurídica accesible para todo el mundo.
Hoy, gracias a esa decisión, miles de personas tienen una segunda oportunidad.
Desde el primer día tuvimos claro nuestro propósito: acercar el acceso a la abogacía a todos los bolsillos, sin letra pequeña y sin excusas.

Lo hicimos bajo una promesa que sigue guiando cada caso que aceptamos:
«Siempre hemos comprometido nuestros ingresos al éxito de las demandas de nuestros clientes.»
